viernes, 15 de octubre de 2010

El papel moneda y la evolución.

Recuerdo que cuando era un niño de nueve años, es decir, no hace mucho tiempo, había recibido una de las propinas mas generosas de toda mi niñez... Era un billete de diez nuevos soles, nuevo (nuevecitito, como solía decir en eso tiempos), recuerdo que no pude evitar sentirme hipnotizado por el aroma a papel moneda nuevo... Eran tan verde, tan imponente y cuando lo tuve en mis manos pensé en todas las golosinas que podría comprar con el, podría empacharme comiendo todos los caramelos, chizitos, chocolates e incluso helados que se me antojaran... 'Seria el mas admirado del recreo si pago con esto en el kiosko' llegue a pensar y así fue...



Pasaron los años y cuando ya trabajaba y portaba DNI, recuerdo que recibí mi primer gran incentivo en mi primer trabajo... Eran seiscientos nuevos soles adicionales a mi sueldo semanal, toda una fortuna para un chiquillo de 19 años... Pensé en todo lo que siempre quise hacer y no pude, recuerdo que al fin de semana siguiente, luego de comprar un discman reproductor de mp3 (el primer reproductor que valía la pena después de mi primer walkman) había ido con mis amigos a Mc Donald's, luego fuimos de juerga al Downtown Vale Todo toda la noche, para ir bajarla al Sanguchon Campesino y devorarme sin la mas mínima consideracion un mega enorme sanguche de pollo y un interminable jugo de fresa con leche para despues regresar a casa en taxi... La semana siguiente solo se trato de salir a comer a la calle, dormir acompañado de muchas envolturas de helados, cigarrillos y golosinas, comprar muchas chucherías que en ese momento me alocaban, ir en taxi al trabajo todos los días... Sabia que era dinero muy mal gastado, pero sentí que era demasiado joven como para tomarme la molestia de ser sensato.


La semana pasada me ofrecieron afiliarme a la tarjeta de crédito que ofrece una conocida casa comercial, ya la había solicitado antes pero por una u otra razón me denegaban la solicitud, así que al momento de realizar la solicitud por tercera vez lo hice como jugando, sin esperar mucho... Cuatro días después me acerque timidamente al modulo de la casa comercial instalado en mi trabajo y pregunte aun mas timidamente al agente que se encargaba de las afiliaciones... Luego de darle mis datos me percate que tenia dos listas, sabia que si en la primera lista no me encontraba habrá sido como si nada y ni modo, pero tal fue mi sorpresa cuando me dijo: 'Sr. Zambrano, su solicitud ha sido aprobada'; Mi sorpresa fue tal que mi niño interior no dejaba de saltar por todos lados, mientras que mi adolescente interior pensaba en todas las posibilidades que implicaba una tarjeta de crédito: ropa, un nuevo celular, esas salidas pendientes que tengo con tantos amigos a los que había dejado de ver... Pero el adulto de ahora se encargo muy bien de controlar tanto arrebato interno.



Una semana después fui al centro comercial por ella y recordé que cuando tenia 17 años moría por tener parte de las cosas que hasta hoy había conseguido y estoy por conseguir... Mi propio sistema de entretenimiento en casa, ropa para escoger, perfumes para escoger, celulares sofisticados, y muchas otras cosas para mi casa, sentí que realmente todo este tiempo no había pasado en vano. El olor de la tarjeta nueva con mi nombre impreso en letras plateadas de alto relieve, el crédito de la tarjeta, las posibilidades de tener otras mas y la frase de la ejecutiva de plataforma: 'Sr. Víctor, ya puede comenzar a comprar con su tarjeta' no fueron suficiente como para dejarme intoxicar otra vez, fue una de las raras ocasiones en que mi adulto exterior se impuso a mis menores chicos interiores para darme cuenta que mas que una falsa llave que abre todas las puertas, se trata de asegurar de una manera u otra todo lo que tengo planeado para en los próximos años.


'Tengo 25 años, vivo en un lugar alquilado, tengo un celular decente, un empleo 'decente' y una tarjeta de crédito común y silvestre'... Pensé mientras iba en el bus de regreso a casa... Tal vez cuando tenga 35 viva en mi propio departamento, ostente algún equipo de ultima generación, trabaje en lo que me guste y tenga una American Express dorada (sé que es mejor Platinum, pero el dorado siempre sera mas ochentero) y pensare en lo que obtenga a los 45 años mientras conduzca mi propio minicooper.

Madonna - Material Girl

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