¿Es el amor lo que mueve al mundo, o nuestro miedo a estar solos?
Luego de finalizar una relación amorosa, o de darnos cuenta de que quien nos atrae no es la persona correcta, o tras cualquier tipo de desilusión sentimental siempre hay dos alternativas: O nos sumergimos en la mas profunda depresión a tal punto que nos convertimos en protagonista de baladas cursis, o hacemos los esfuerzos mas alucinantes para intentar demostrar que hemos salido vivos de semejante tropiezo emocional, claro, eso sin importar a cuantas personas se tenga que atropellar en el camino, sin darnos cuenta que a la larga nos atropellarnos a nosotros mismos.
En mi humilde opinión formada con el paso del tiempo, he llegado a concluir que la mejor forma de afrontar una situación de post-rompimiento o post-desilusión es viviendo lo feo del sentimiento como se debe, es decir aceptando la realidad, puedes acompañarte de amigos, de alcohol, de dulces, pero siempre asumiendo que se trata de una temporada de tu vida que se cerro por el simple hecho de que llego a su fin, o por que simple y llanamente te fijaste en la persona equivocada y no queda otra que decir next.
Tal vez no nos meteríamos en tantos problemas si no idealizáramos tanto al amor como lo hacemos hoy en día... Dado a que definitivamente el amor, al menos el de pareja, no es el que mueve al mundo.

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